En la sede catedralicia de Camaná se celebró el pasado 26 de marzo la Santa Misa Crismal, centro de la vida sacramental de la Iglesia particular. Esta acción litúrgica, presidida por el Obispo de la jurisdicción, reunió al presbiterio y a los fieles de diversas comunidades, entre ellas la Parroquia San José de Ocoña.
El hecho principal de la celebración fue la confección del Santo Crisma y la bendición de los óleos de los catecúmenos y de los enfermos. Estos elementos, consagrados bajo la acción del Espíritu Santo, son la materia necesaria para la administración de los sacramentos del Bautismo, la Confirmación, el Orden Sagrado y la Unción de los Enfermos durante el año.
Asimismo, se realizó la renovación de las promesas sacerdotales. Los presbíteros ratificaron sus compromisos de servicio al Evangelio frente al altar, manifestando la unidad del cuerpo sacerdotal con su cabeza. Este acto asegura la continuidad del ministerio pastoral y la dispensación de los misterios de Dios en toda la Prelatura.
La jornada concluyó con el envío de los óleos a las distintas parroquias de la provincia. De esta manera, se garantiza que la gracia santificante llegue a todos los hijos de Dios, fortaleciendo el caminar de la comunidad en la fe y la esperanza.
